Nos merecemos los golpes, algo habremos hecho.

La violencia no es sólo un golpe en el cuerpo, además de una cachetada es un grito, un insulto y también puede ser una mirada. Es el miedo al rechazo impune que dolerá en el rostro, brazo, piernas o el alma. ¿Debemos soportarlo por ser mujeres, el sexo débil e inferior, que debe ser sometido?.

Hoy, después de años de SILENCIO, de tolerar y observar cómo la injusticia nos golpeaba el alma, comenzamos a remontar y crear conciencia en nuestros pares (HOMBRES, MUJERES, ADOLESCENTES Y NIÑOS POR IGUAL).

Dejamos de poner la mejilla para poner el pecho y decir ¡BASTA, NI UNA MENOS! Corrigiendo una sociedad en conflicto constante, una sociedad infectada por el machismo y por la “ley del más fuerte”, una mentira e injusticia que nos ha tocado padecer por décadas.

No han entendido que somos quienes los parimos (a hombres y mujeres), quienes les damos sus hijos. Somos sus madres, abuelas, tías y hermanas. Somos mujeres igual de fuertes y capaces, somos sus pares.

Desde siempre la violencia de género ha sido parte de nuestra sociedad, pero fue apenas hace unos años cuando se empezó a hacer hincapié en el tema. Se han presentado cientos de casos en los que no sólo han sido golpes e insultos los protagonistas, si no también la muerte. Nos han matado a golpes, con armas de fuego, con armas blancas, e incluso nos han prendido fuego sin reparo alguno. Nos han criticado las conductas, formas de vestir, movernos y hablar, usándolas de argumento para un crimen; tanto hombres como otras mujeres.

Desde muchos sectores, la lucha de las mujeres ha recibido apoyo activo. Otros todavía no comprenden el problema. Desde ATE ROSARIO hemos visto el compromiso con cada mujer víctima de vehemencia a su persona en cada aspecto imaginable. Gracias a las iniciativas de Liliana Leyes secretaria de Género de CTA Santa Fe, y de muchas compañeras que trabajaron junto a ella, se creó una LICENCIA LABORAL POR VIOLENCIA DE GÉNERO.

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¿Somos cómplices aceptando cada golpe?

¿Entendemos que no los merecemos?

¿Qué enseñamos a nuestros niños criándolos en un ambiente violento?

¿Cuál podría ser una razón que justifique la violencia de género?

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